"Oye y ten por entendido hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige, no se turbe tu corazón. ¿No estoy aquí que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿no soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mí regazo? No te apene ni te inquiete otra cosa..."